Inversores vuelven al peso: las Obligaciones Negociables más buscadas
La estabilidad en el tipo de cambio impulsó la demanda de deuda corporativa en pesos, con foco en Obligaciones Negociables ajustadas por CER.
El escenario de relativa calma en el mercado cambiario ha modificado las preferencias de los agentes financieros en la City porteña. Tras periodos de volatilidad, los inversores han vuelto a volcar capitales hacia instrumentos de renta fija denominados en moneda local, buscando capturar rendimientos reales mediante la deuda de empresas de primera línea.
El regreso a la deuda corporativa en pesos
El principal motor de este movimiento es la búsqueda de tasas que superen la inflación proyectada. Ante la disminución de la brecha cambiaria, los activos en pesos recuperaron atractivo frente a las opciones en dólares, permitiendo una gestión de cartera más diversificada.
Los operadores financieros reportan un incremento sostenido en la negociación de Obligaciones Negociables (ON). El interés se concentra específicamente en aquellos títulos que ofrecen protección contra la inflación, utilizando mecanismos de ajuste por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia).
Instrumentos preferidos por el mercado
La estrategia actual de los fondos de inversión y particulares se orienta hacia empresas con balances sólidos y capacidad de repago demostrada. Los sectores con mayor presencia en las carteras incluyen:
- Energía: Empresas con flujos de caja proyectados en dólares pero con emisiones en pesos.
- Agroindustria: Compañías con alta liquidez y exposición a mercados internacionales.
- Consumo masivo: Emisores con capacidad de trasladar la inflación a sus precios.
El análisis de los especialistas sugiere que la preferencia por las ON ajustadas por inflación responde a la necesidad de preservar el poder adquisitivo en un contexto donde la volatilidad del dólar ha dado una tregua temporal.
Perspectivas de la City
La dinámica de la City depende directamente de la evolución de la política monetaria y el control de la inflación. Si la tendencia de estabilidad cambiaria se mantiene, es probable que el volumen de operaciones en instrumentos de deuda privada continúe su trayectoria ascendente.
No obstante, los inversores mantienen una postura de cautela, monitoreando de cerca las variables macroeconómicas que podrían alterar el diferencial de tasas entre los activos en pesos y los instrumentos dolarizados.



